sábado, 14 de octubre de 2017

Venezuela avanza en la búsqueda de su identidad defensiva

La zaga del cuadro nacional ha sufrido una serie de cambios que de a poco han ido resultándole al estratega Rafael Dudamel



JERALD JIMÉNEZ 
No es para nadie un secreto  que existen muchos aspectos por mejorar en el juego de la Vinotinto para el próximo proceso mundialista. Detalles que se evidenciaron durante las derrotas y algunos empates que han obligado a que Rafael Dudamel realizara ajustes y rotara piezas.
La zaga central era uno de los dolores de cabeza durante el período de seis partidos de Noel Sanvicente en las eliminatorias y también para Dudamel, pero las cosas fueron cambiando desde la penúltima doble fecha, con registros interesantes de cara a los ajustes que se están ejerciendo.
Alta densidad de goles recibidos
Un total de 17 goles recibió el combinado nacional durante el período de Sanvicente, cifras preocupantes y que evidenciaban una desguarnecida zaga, pero con el tiempo se fueron viendo los frutos.
El eje principal de la defensa vinotinto estuvo  conformado por Oswaldo Vizcarrondo y Wilker Ángel, quienes gozaron de confianza en la era Sanvicente y la primera parte de Dudamel al mando de la selección. También de forma circunstancial estuvieron presentes en la titularidad José Manuel Velázquez y Franklin Lucena.
Previo a la doble jornada contra Colombia y Argentina,  solo en la victoria 5-0 Venezuela no recibió goles, fuera de ese compromiso presentaron un registro de 34 tantos recibidos, no obstante, el rumbo fue cambiando y los números en el cierre del premundial arrojaron cifras positivas.
Puntos de inflexión
A partir de la goleada anta Bolivia se dejó ver el primer cambio importante. Más allá de dejar el arco en cero, Mikel Villanueva comenzó a ver minutos de forma habitual como defensor central hasta el final del proceso premundialista.
Por otro lado, Jhon Chancellor, de muy buen presente en el Delfín de Ecuador viene de quedar campeón de la primera etapa del torneo, lo que le aseguró el cupo a Copa Libertadores, además de ser inamovible en su club. Desde su primera titularidad contra Colombia en Pueblo Nuevo ha hecho dupla con Villanueva, exceptuando el encuentro frente a Paraguay, ya que este último estuvo ausente por acumulación de tarjetas
Y fue precisamente a partir de este encuentro que el proceso de cambios fue más palpable, pareciendo convertirse en un antes y un después en la modalidad de juego venezolana en todas sus líneas. Aquel partido representó el regreso de las eliminatorias luego de una pausa de casi cinco meses que también le sirvió al técnico venezolano para pensar con más claridad en el recambio generacional a raíz del subcampeonato en el Mundial sub 20 en Corea del Sur, incluyendo el rendimiento actual de los “VenEx” y jugadores del patio.
Ese empate a cero goles en el recinto tachirense frente al rival neogranadino dejó en evidencia una salida de los defensores más pulcra y una mejora en el juego aéreo en jugadas a balón parado, contando en parte con virales paradas de Wuilker Fariñez. Después de ese compromiso solo recibieron un gol, el cual fue a propia puerta por obra de Rolf Felscher. Un gol en contra y dos a favor ha venido siendo un buen indicio de cara al futuro a mediano plazo.
Las bandas lucen blindadas 
Nada está escrito, y una buena preparación de cara a las próximas eliminatorias será determinante para definir el destino del equipo y de la personalidad que Venezuela presente en la cancha; no obstante, las rotaciones hechas por Dudamel con los laterales en las últimas jornadas han ido dejando buenas impresiones.
A pesar de las dudas, Rolf Feltscher ha ido en mejora desde que fue tomado en cuenta en la Copa América Centenario y a él se le ha unido Rubert Quijada, quien terminó siendo una buena alternativa en las últimas dos fechas, y sin olvidar a José Hernández, que a sus 20 años pudiera contar con una mayor confianza en la búsqueda por consolidar la profundidad en esa banda.
Por el lado derecho, dos nombres se dejan ver con mayor fuerza desde el vamos: Víctor García y Alexander González. El primero ha contado con la confianza del técnico en el último tramo, pero el largo período sin partidos oficiales podría propiciar más rotaciones, y es cuando Ronald Hernández también pudiera sacar provecho.
No hay que adormilarse
Dos años sería el tiempo aproximado para que el recorrido a Catar 2022 comience, y aunque el tiempo parece muy lejano, el trabajo debe empezar desde el vamos, ya que será vital aprovechar los encuentros amistosos para ir poco a poco engranando el equipo e ir acumulando el ritmo de selección, amén de evitar la escasez de choques que sufrieron tras la destitución de César Farías en 2013.

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